Adultez
Lo único que
no puedo
eliminar
es
el
miedo.
Textos varios de varios textos (que escribo y escribí)
Miré al cielo
en tu funeral.
Y te vi libre de ese cuerpo
Que se te hizo ancla, agobio y caída.
por tantos años.
Miré al cielo y te imaginé libre
Como cuando reías en el agua,
porque flotabas,
Sin el peso de los días.
Y mientras te soñaba libre
Una hojita cayó sobre mis piernas.
La guardé como un mensaje
Como un lenguaje.
Como algo que nos unió.
Después de todo lo que nos separó.
Y pensé con justicia, escribirlo.
Porque si ya había un té de verónica.
Tendría hojitas para ti.
Se cumplió un año de tu muerte.
O más.
Y no he lavado el vestón.
Y las hojitas molidas siguen ahí.
Y cuando camino y meto la mano.
siento que vuelvo a ti.
Son tan pocos los recuerdos.
Tu cuerpo ya debe ser tierra.
Las hojitas progresivamente se van moliendo y desapareciendo
Como todos nosotros, también.
Gracias por acompañarme
durante mi infancia.
Espero haber aprendido algo dulce de ti.
Vengo a porfiar tu memoria
Porque no te quiero olvidar.
Y porque no te mereces
que las últimas palabras fueran:
'Era buen papá'
'Era preocupado de sus amigos'
Era-super-buena-onda.
No
Esa weá si que no.
Eras mil cosas.
Resiliente y volcánico
Sin miedo al caos.
Eso que se pasa
teniendo miedo de niño.
Y te respetaba por eso.
Eras brutalmente original.
Ahí descubrimos
Qué micros / qué libros robar.
Cómo prender paraderos
O desbloquear teléfonos públicos,
que ya ni existen,
Como tú.
Mentira.
Tu sí existes.
Y te quiero por eso.
Eras cálido
De amistades sin cuartel
Donde fuimos de frente.
A todo.
Los combos, los pacos, los giles, los viajes.
Ahí aprendí que no importa nada más.
Que la lealtad primero.
Pico lo demás.
Y te extraño por eso.
Te quería decir.
Ni las caminatas, ni los viajes.
Ni las pérdidas de tiempo.
Ni la música para fogatas
Ni los bailes coordinados
Durmiendo en la playa o tirados en Constitución
Nada está olvidado.
Hago de tu memoria
ese tiempo feliz.
Una retentiva de un tiempo
Que sin tu complicidad,
Partió.
Te despido así;
Queriéndote
Extrañándote.
Abrazándote.
Perdón por no estar ahí.
Juntos lo habríamos logrado.
No sé por qué te recordé
Y sentí esa necesidad de que me vieras
Aquí en esta ventanita, colgado de una biblioteca.
Sentí ese egoísmo de querer tu orgullo y aprobación
Pero ya no estás
Y tu fantasma, nanadre
me habita y recorre con calor.